︎ La suma de las partes  ︎
Le gustaba el licor. Le encantaba el chocolate. Y sin embargo, odiaba los Mon Chéri.


︎ El inventor ︎
Cogió su obra. La observó. Ponía esto aquí, y lo otro allá. Volvía a observarla. Pensó en darle la vuelta; y lo hizo. Ahí estaba el truco de su obra. La llamó: tortilla de patatas.


︎ Libre  ︎
Se acercó y le preguntó educadamente señalando la silla:  –¿Está ocupada? –No. No me extraña, pensó.


︎ Del 40 al 1  ︎
Supo que eso de estar enamorado era una tontería cuando todas las canciones hablaban de él. 


︎ El único  ︎
Mientras quinientas personas estaban haciendo un examen de física del estado sólido avanzado, mientras cinco millones de personas se quedaban sin butano mientras se duchaban, mientras tres millones de personas salían de un cine desilusionadas, mientras a quinientos vagabundos se les acababa el cartón de vino, mientras diez millones de toxícomanos se apretaban una goma atada a su brazo y mientras mil exfumadores volvían a enchufarse un cigarillo, yo era el único que te estaba dando un beso.


︎ Lanzarse al vacío  ︎
Decidió lanzarse al vacío y se lo encontró lleno.


︎ Se me olvidó  ︎
Se me olvidó que te olvidé. Como la canción. Y volví. Tras recordarlo volví a olvidarte. Y ahora no sé por qué estoy escribiendo.


︎ Portales de pareja ︎
Sus relaciones nunca llegaban a durar más de dos semanas. Por alguna extraña razón, y cuando menos lo esperaba, siempre acababa perdiéndolas. Harto y optimista se inscribió en uno de esos portales de internet para encontrar pareja. Lástima que, una vez había pagado la cuota de 30 euros, le comunicaran que no admitían calcetines.


︎ Macarrones con tomate ︎
Si aquel día no se le hubiera antojado comer macarrones, no habría bajado a la una y veintisiete del mediodía a la tienda de Manel a comprar el bote de tomate frito, no se habría agachado a coger el paquete de salchichas que a ella se le cayó en mitad del pasillo, y nunca habría conocido a Carla, el amor de su vida.


︎ Canibalismo lepidóptero ︎
Otra vez esa extraña sensación de canibalismo… ¿Es que no hay más insectos en el mundo que pueda sentir en el estómago? Pensó en voz alta la mariposa enamorada.


 ︎ Abnegación ︎
Estaba tan preocupado por los demás, que tardó seis años y doce días en darse cuenta de que no llevaba pantalones. 
︎ Pies fríos ︎ 
No era raro que ella tuviera los pies frios. A él le encantaba que, entre risas, ella buscara los suyos para calentárselos. En mitad de la noche se acercó a ella. Tenía los pies congelados. Gélidos. Encendió la lámpara de la mesita de noche y vio el frasco de neurolépticos. Vacío. Como él.


︎ Todos locos ︎
Cuando oyó esos gritos no sabía dónde se había metido. Nada más darse la vuelta escuchó: ¡me cago en mi puta madre! No entendía nada. Cuando la gente lo veía salía corriendo y gritando. Se oían sonidos agudos, había un olor rarísimo y mucho humo. Vio a dos personas vestidas de azul que venían a por él con un palo en la mano. Así que volvió a subirse en su nave y pensó: yo me voy, en este mundo están todos locos.


︎ La operación ︎
Tras una larga y complicada operación el cirujano salió al pasillo. Rudolf tenía esto en el estómago, dijo a los familiares mientras sujetaba unos papeles manchados en la mano. El pequeño de la familia miró a su madre con cara de satisfacción. Al final era verdad, el perro se había comido sus deberes.


︎ El ámbulo de mi vida ︎
El ámbulo de mi vida no es sólo de las falandias. Batuleé entre las anfideas hasta que fui adiminiendo. Pocos años después trasfilé sin dificultades las tomilias. En realidad nunca flinseé las maleninas; siempre supe que mi paumético estaba marcado por los rimbentos de la suerte. Me di cuenta. Ese, y sólo ese era el ámbulo de mi vida. Porque quizás, y lo más importante, sea que no hay palabras para describirla. Por eso, lo mejor sea inventárselas.


︎ Volver a nacer ︎
Una vez llegó el final, no recordaba nada; es lo que tiene ser un pez. Así que decidí volver a nacer. Le gustaba Le gustaban mis manos, le gustaba mi olor, mi imaginación, mi boca. Y un día se olvidó.


︎ El ladrón de cerebros ︎
Todas y cada una de las víctimas habían sacado algo positivo. Una cadena de televisión los contrató como tertulianos en un programa de sobremesa.


︎ Bufo alvarius ︎
La princesa que no creía en los cuentos se decidió, por fin, a besar al sapo; un Bufo alvarius del Desierto de Sonora que contiene 5-MeO-DMT y bufotenina, un potente veneno alucinógeno con efectos psicoactivos. Así que se fue de rave.


︎ El spa ︎
Había pagado por el spa completo. Y como buen español, tenía que pasar por todas las zonas; incluída la del suelo de piedras punzantes, soportando chorros de agua a 92º en la cara.



︎ Cuota  ︎
Al final decidió hacerse socio de aquella ONG cuyo fin era luchar contra el cambio climático. No quería quedarse sin comer nunca más su pizza favorita: la cuatro estaciones.